Esta entrada la dedico a una noticia que me ha parecido interesante, trata a cerca de lo que estamos continuamente escuchando en las noticias de la prensa.
Se suele decir que toda la crisis viene provocada por la conocida "burbuja inmobiliaria" y es que la crisis que estamos sufriendo ahora mismo proviene del sector de la construcción.
A mi manera de ver, creo que el mayor problema de la crisis actual es que la mayoría de las personas hemos sido personajes del cuento de la lechera. Hemos soñado con tener lo que en un principio no podíamos conseguir, pero ese no ha sido el problema, sino que esos sueños los hacíamos realidad. Hemos comprado cosas que no estaban a nuestro alcance, en definitivas cuentas, creo que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades.
Los precios de los bienes inmobiliarios descendieron en septiembre un 11,6% en doce meses acumulando una caída del 33 por ciento desde sus niveles máximos el año 2007. Nótese en la gráfica que los valores de la costa mediterránea alcanzaron su máximo nivel en diciembre de 2008, en forma más tardía que las otras zonas. Con esta nueva caída los valores de la vivienda en España han retrocedido a los niveles del año 2004, pero aún no alcanzan su equilibrio y la burbuja inmobiliaria sigue siendo la gran pesadilla de la crisis española. De acuerdo a los datos de Tinsa, empresa líder en valoración de bienes raíces, estos precios pueden seguir a la baja.
El precio medio es ahora de 1.633 euros por metro cuadrado, frente a los 3.500 euros en el máximo de la burbuja. Este informe basa sus datos en transacciones reales y no en valoraciones de mercado y estimaciones.
Esto confirma que la evolución de los precios inmobiliarios desde el año 2001 hasta el año 2007 fue impulsado casi exclusivamente por el crédito barato que llegó a España tras la introducción del euro. Por ello la burbuja inmobiliaria está en la génesis de la actual crisis financiera que sufre el país. La gráfica siguiente da cuenta de la expansión del crédito hipotecario en España desde enero de 1986 a julio de 2012.
La convicción de que “el ladrillo nunca baja” alentó la mayor burbuja inmobiliaria de la historia en España, replicando plenamente la burbuja inmobiliaria de Estados Unidos instaurada en la era Bush con el programa “casa para todos”. La burbuja cundió a ambos lados del Atlántico por la ambición del sistema financiero, y su estallido el año 2007 aún arroja consecuencias indeseables para toda la economía. Un drama que amenaza con hacerse más profundo porque aún no se buscan soluciones al problema central: el empleo.


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